Un evento en vivo concentra en pocas horas una instalación eléctrica temporal completa: audio, iluminación, video, transmisión, cocinas, climatización y backstage, montados y desmontados en cuestión de días. La planificación eléctrica no es un anexo del rider técnico: es la condición que permite que el show ocurra. Esta guía resume el método que POWERTEC aplica en producciones y montajes.
1. Cuadro de cargas por área, no por evento
El primer entregable es una tabla que separa el consumo por área funcional: escenario (audio, iluminación, video), transmisión y prensa, backstage y camerinos, catering y cocinas, oficinas de producción, iluminación perimetral y de emergencia, y servicios como climatización o ascensores de carga.
Cada área se valora en kW reales y se marca como crítica o no crítica. El audio y la iluminación de escenario, la transmisión y la iluminación de evacuación son críticos; el catering y el confort normalmente no lo son. Esta separación es la que permite proteger lo esencial cuando algo falla.
2. Consumo declarado y consumo real
Los riders declaran potencia instalada, no consumo simultáneo. Un sistema de audio de gran formato rara vez opera a su máximo durante todo el show, pero sí genera picos musicales de alta demanda instantánea; la iluminación LED con efectos y estrobos produce variaciones bruscas, y la maquinaria de escenario (motores de truss, plataformas) aporta picos de arranque de varias veces la corriente nominal.
La conversión práctica se mantiene: kW útiles = kVA × 0,8 con factor de potencia de referencia. Al total se le aplica un factor de simultaneidad realista por área y luego un margen de operación que deje el generador trabajando entre el 70 % y el 85 % de su capacidad.
3. Altura, temperatura y condiciones del sitio
En Colombia el sitio cambia el cálculo. Un mismo montaje en Bogotá (≈2.600 msnm) exige más capacidad instalada que en Cartagena, porque los motores diésel pierden potencia con la altura —del orden de 10 % por cada 1.000 m según la referencia de ISO 8528 y las curvas de cada fabricante— y también con temperaturas ambientes elevadas.
Al sitio se suman otras variables: distancia entre el punto de generación y el escenario (que define calibres y caídas de tensión), superficie de apoyo de los equipos, acceso para el traslado, y el límite de ruido permitido, que suele obligar a equipos insonorizados y a ubicar la generación lejos del área de público.
4. Distribución, cableado y puesta a tierra
La distribución temporal se arma con tableros con protecciones diferenciales y termomagnéticas, tomas industriales normalizadas y cableado dimensionado por corriente y por longitud, no solo por corriente. En tendidos largos la caída de tensión es el criterio que manda.
La puesta a tierra y la protección diferencial no son opcionales en un recinto con público, estructuras metálicas y personal manipulando equipos en movimiento. El RETIE, de obligatorio cumplimiento en Colombia, exige protecciones, marcación y diseño normado también en instalaciones temporales. Todo el tendido en zonas de paso va canalizado o protegido con pasacables.
5. Redundancia: el generador de respaldo
En producciones donde una caída de energía significa detener el show, la configuración estándar es N+1: al menos un equipo adicional al necesario, en caliente y listo para asumir la carga crítica. En transmisiones en directo se añade transferencia automática o sincronismo para que el cambio de fuente no interrumpa el suministro.
Las cargas críticas —consolas, control de iluminación, transmisión, comunicaciones— se respaldan además con UPS, que cubren los segundos de conmutación y absorben microcortes. La redundancia se distribuye: circuitos separados para que un fallo no arrastre a todo el escenario.
6. Combustible, autonomía y operación
La autonomía se calcula con las horas reales de montaje, pruebas, show y desmontaje, más una reserva. En eventos de varios días o en locaciones remotas se suman tanques de combustible con dique de contención de derrames, y un plan de reabastecimiento que no dependa de una sola entrega.
Durante el evento debe haber personal técnico permanente en el punto de generación, con registro de parámetros, control de temperaturas y capacidad de maniobra inmediata. La generación no se deja desatendida mientras hay público.
7. Pruebas antes del público
La prueba con carga real —no en vacío— es la única forma de validar el conjunto antes del show: arranque, transferencia, comportamiento con los picos de iluminación y audio, estabilidad de tensión y frecuencia, y revisión térmica de conexiones.
Ese ensayo se programa con margen suficiente para corregir. Descubrir un desbalance de fases o un calibre corto durante el soundcheck es incómodo; descubrirlo con el recinto lleno es un incidente.













